Después de la odisea fronteriza, ya en México, las sensaciones fueron muy buenas.
Pronto nos dimos cuenta de que viajar en este país es cómodo y sencillo, que las estaciones trabajan 24 horas y que el sistema de compra y reserva de billetes funciona genial. Algunos me decían que los buses son caros, pero yo creo que para el servicio que ofrecen, la relación calidad-precio resulta muy buena comparada al resto de Latinoamérica.
Nuestro primer destino en México fue la península de Yucatán, concretamente Mérida. Una apacible joya colonial que elegimos para pasar un tranquilo fin de año, alejados de los grandes y agitados centros turístico-playeros de la región. La llamada capital cultural de Yucatán, alberga algunos de los mejores museos y plazas del Estado.
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| Ayuntamiento de Mérida |
La Plaza Grande es el corazón de la ciudad desde tiempos mayas, franqueada por árboles de laurel y bien provista de bancos para el descanso. La ceremonia de subida y bajada de bandera es celebrada a diario y, como os podéis imaginar, los domingos se abarrota de lugareños que salen a pasear y a disfrutar de alguno de los múltiples manjares que ofrecen los puestos aledaños.
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| Plaza Grande |
En la parte este se encuentra la Catedral de San Ildefonso, famosa por la leyenda del Cristo de las Ampollas, tallado en un árbol que supuestamente fue golpeado por un rayo pero que nunca llegó a carbonizarse.
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| Catedral de San Ildefonso |
Otras dos visitas altamente recomendables son la Casa de Montejo y el Museo de Arte Contemporáneo. Hablando de Montejo, y cambiando de barrio, el famoso Paseo de Montejo forma una gran avenida de exuberantes mansiones del S. XIX de aires europeos, muy fotogénica.
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| Casa de Montejo |
En una de las glorietas del paseo Montejo se encuentra el Monumento a la Patria, bastante impresionante.
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| Monumento a la Patria |
Otros barrios. El barrio de Santa Ana fue durante la época colonial un sitio exclusivo para jornaleros y artesanos. Hoy en día su parque es la sede de muestras artesanales y tianguis (mercados tradicionales de la época prehispánica).
En el barrio de La Mejorada se ubicaron durante muchos años los principales corchaderos y desfibradoras, así como talleres de apoyo para las henequeneras de la zona. En la plaza de este barrio se encuentra el convento franciscano de Nuestra Señora del Tránsito, que durante su larga historia ha tenido los más diversos usos, desde hospital o comisaría de policía hasta escuela de artes y oficios o sede de la Facultad de Arquitectura.
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| Iglesia de Nuestra Señora del Tránsito de Mejorada |
Además de museos y entretenidos paseos, Mérida cuenta con una interesante actividad cultural de cines y teatros. Evidentemente, estas son solo unas pequeñas pinceladas de lo que puede ofrecer una ciudad tan importante histórica y culturalmente como lo es la capital del estado de Yucatán.






