El recorrido comienza con los pueblos prehispánicos asentados en los Andes, verdaderos expertos en el cultivo y producción algodonera. Los Guane, asentados en las zonas montañosas de Santander, comenzaron a dar color a sus telas y a envolver a los muertos con ellas, práctica funeraria común en aquellos tiempos.
reproducción con motivos típicos de una túnica Guane
Durante parte del recorrido, se explican las diferentes técnicas y tradiciones textiles (algunas de ellas herencia colonial), los trajes de las diferentes tribus indígenas como los Wauanana, los Cuna (aún se puede encontrar artesanía con motivos Cuna en muchas tiendas del centro) o los Embera y un amplio salón donde se muestran los trajes tradicionales colombianos. Lo más curioso de estos últimos es como muchos eran una versión "simplificada" de los trajes populares españoles de los siglos XVI y XVII que, con el paso del tiempo se fue transformando y adaptando a las condiciones sociales, laborales y del clima de cada región. Algunos de los más interesantes:
Traje para bailar cumbia. Típico del pueblo costeño. La señora de la casa prestaba este tipo de trajes a sus esclavas, junto con el resto de adornos y joyería para competir en las danzas callejeras en días de fiesta. En estas competiciones no solo importaba la manera de danzar sino también la manera de vestir y llevar el traje y adornos por lo que la dueña también se sentía participe y protagonista de las festividades.
Traje silletero antioqueño, portando el famoso carriel paisa, peculiar bolso de cuero de uso masculino. Este tipo de bolsas, comenzaron teniendo dos o tres bolsillos y acabaron confeccionándose de hasta 18 bolsillos. Actualmente, la norma quedó en un máximo de nueve bolsillos con tres de ellos secretos, disimulados dentro de la pieza. Antiguamente los silleteros cargaban sobre sus hombros diversas mercancías con las que comerciaban a lo largo y ancho del país.
Chapoleras o recolectoras de café, el gorro y cesta de mimbre no puede faltar en este traje.
Traje popular de Bogotá. De influencia europea, es uno de los más distinguidos. Estupendo para combatir el frío bogotano.
Traje de la campesina de Cundinamarca, también dispuesto para soportar los climas más fríos.
El final del recorrido es un pequeño homenaje a Manuelita Sáenz, amante de Simón Bolívar, en el que se muestran algunos de sus vestidos más importantes.
Museo de Trajes Regionales
Calle 10 # 6-18
Tel. 3410403 - 2811903- 2826531
Bogotá- Colombia
Horario
Lunes a Viernes de 9am a 4pm
Sábados de 9am a 2pm
Cerrado Domingos y Festivos
Precios
niños: 1.000 COP
estudiantes universitarios con carnet: 2.000 COP
adultos: 3.000 COP
3ª edad gratis













